VIOLENCIA DESPIADADA/Por Alfredo Ponce
Es indudable, que el mayor problema que tenemos en el país, en estos momentos, es la Inseguridad, que tiene sus orígenes mas profundos en dos rubros, la violencia y la falta de justicia.
LA VIOLENCIA
Es un fenómeno mundial, causado por la perdida de los valores, que debe tener el ser humano que forma una sociedad, se ha perdido el respeto a los iguales, se es intolerante, se quiere llegar a ser famoso, rico, poderoso, no importa si se tenga que transitar por los caminos del crimen, de la delincuencia. El mundo se está convirtiendo en una selva de asfalto, en donde se aplasta al mas débil. La juventud está absorta en las redes sociales, en los juegos digitales, en las competencias anormales que les ponen pruebas que llegan hasta el asesinato o incluso al suicidio y las juegan con tal de conseguir aceptación que le llaman ahora «likes». Tenemos que preguntarnos ¿Que pasa por la mente de un adolescente que toma un arma y se va a una escuela a matar niños, quien lo educó, quien le enseñó el valor de la vida, del respeto?
En nuestro territorio, se acelera la estadística de delitos espantosos, como el que un hombre en un restaurante, saque la pistola y mate a balazos a su esposa. Un tipo, mate a balazos a dos sacerdotes dentro de un templo o quemen viva a una mujer en Zapopan por rencillas de vecinos.
Podríamos, desgraciadamente, pasar días, contando trágicos sucesos, pero lo importante, es analizar la descomposición social que estamos viviendo. Especialmente el caso de Luz Raquel Padilla, mujer que había públicamente implorado, el apoyo de las autoridades y que fue ignorada, siendo quemada arteramente en un parque. Es momento de exigir que los autores de tan vil asesinato, paguen sus culpas con todo el rigor de la ley, pero también se debe de exigir que los empleados públicos ,que no atendieron las suplicas de la victima, sean juzgados y reprimidos de manera ejemplar. No podemos seguir permitiendo, que los funcionarios de un gobierno, sigan haciéndose como «El Tío Lolo», ante la vista de una sociedad, que tenemos que empezar a ser mas activos, en exigir el cumplimiento del trabajo que deben hacer los políticos y sus ineptos secuaces. No podemos conformarnos, con declaraciones de condolencias insensibles de quienes pudieron evitar la perdida de un ser humano.
LA FALTA DE JUSTICIA
Cuando en una sociedad se cometen delitos y menos del 5% son castigados, en realidad se esta promoviendo la delincuencia, se está invitando al abuso de los delincuentes, al fin y al cabo, las probabilidades de seguir delinquiendo y que no les pase nada es muy alta.
Es irrisorio, ver que se quiere combatir la inseguridad con patrullas, con armas, con gente que trae muchos diplomas y no sabe nada de la forma de pensar y actuar del delincuente. Personajes van y vienen en los puestos de seguridad pública y las cosas no mejoran, es mas, cada día empeoran mas.
A los delincuentes se les busca y encuentra con INTELIGENCIA, con estrategias. No sirve de nada, que a los humildes pobladores de una metrópoli como la nuestra, la estén parando a cada rato los motociclistas con uniforme de guardianes del orden que cuando hay situaciones que deben cubrir, brillan por su ausencia.
Y una vez que se detiene al delincuente, se debe aplicar penas ejemplares, para que sean un escarmiento social e invitar a no delinquir. El sistema judicial mexicano, es parte del problema cuando debería ser parte de la solución. La Leyes están en los libros y pueden ser justas en teoría, pero cuando el sistema que debería aplicar la ley, se convierte en cotos de poder y oficinas de burocracia, no sirve de nada que se tengan leyes justas.
No podemos olvidar, que vivimos en un país, en donde la máxima autoridad de la seguridad, de nombre Genaro García Luna, era también el que manejaba la delincuencia, que traicionó a la patria, entregándonos a todos, a merced de los grupos criminales y de esas acciones, no nos hemos podido reponer, pero si le agregamos a esa terrible historia la inoperancia del sistema judicial, podemos a empezar a entender porque estamos como estamos.
No mas feminicidios, no mas desaparecidos, no mas políticos ineptos, hagamos algo, ya es hora.
Hasta la próxima.

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