Moisés no regresó

De opinión Entre nos Última hora

Entre Nos, por Alfredo Ponce //

El 16 de junio de 2018, Moisés tomó su mochila para ir a buscar trabajo, tenía 21 años de edad y un mundo por delante que quería vivir. No regresó nunca, sus padres afligidos lo anduvieron buscando por todos lados, de hecho, dos días después en el SEMEFO, les tomaron las muestras para reconocimiento genético, pero siempre la respuesta fue la misma, no se ha encontrado, ni se sabe nada.

El jueves 13 de febrero de 2020, casi dos años después, la madre finalmente fue informada que su hijo había sido atropellado y muerto el mismo día que salió de su casa y su cuerpo siempre había estado en las oficinas donde lo habían negado, quizá era uno de esos cuerpos que anduvieron “escondidos” en las cajas de unos trailers, de forma por demás irregulares. El dolor de los padres, nunca se curará, han perdido a su hijo y la esperanza de volver a verlo.

La burocracia, la incapacidad de los gobiernos es una agresión constante a los ciudadanos, que sufren en todas las dimensiones posibles. Por lo pronto, nadie pagará la responsabilidad de la muerte de un ciudadano inocente, quizá ni siquiera nadie investigará, tampoco nadie hará una manifestación, porque no hay ganancia política en ello.

Este es el país donde estamos viviendo, pero no de hoy, sino de muchos años a la fecha. Nos seguimos descomponiendo como estructura social y mientras tanto, en algunas oficinas, los políticos de antaño, siguen planeando sus estrategias para regresar al poder.

CULTIVANDO ENCONO

Que muera una mujer asesinada es algo deplorable, es indigno de la sociedad, de cualquier sociedad, que las mujeres sean violentadas en cualquier sentido. Debería doler igual la muerte de una mujer, que la de un anciano o la de un niño, todos los seres humanos, deben tener el mismo valor en una sociedad. No podemos ocultar el sol con un dedo, la violencia y la impunidad han llevado a nuestra sociedad a la inseguridad en la que estamos viviendo. La muerte de una mujer en forma violenta se ha denominado feminicidio y debe ser detenida, ya, sin ningún miramiento, el gobierno debe implementar leyes, donde las penas se hagan mas fuertes y que se castigue a los juzgadores que se pasen por el arco del triunfo las leyes. Sin embargo, hay oportunistas, que están tomando agua para su molino, cubriéndose con la bandera de la violencia en contra de las mujeres.

POLITIZANDO LOS FEMINICIDIOS

Es claro que estamos viviendo un momento vulnerable, no solo en México, sino en muchas partes del mundo, no escapándose el país vecino del norte, donde está iniciándose un proceso electoral que será muy agresivo. Existen fuerzas ocultas que sin importarles los medios, quieren obtener el poder. Se habla por ejemplo, de que George Soros está patrocinado movimientos que incendien la opinión publica y que ponga de cabeza los proyectos políticos para cambiar liderazgos y poner a personas que convengan a sus intereses. Seguramente Soros no debe ser el único que le está metiendo leña a la hoguera. Uno de los movimientos que están siendo patrocinados claramente, son las caravanas de migrantes y ya está comprobado, que son movimientos que están causando caos y mucha desestabilización en todo México y sobre todo en las fronteras del norte.

Ahora, también sabemos que hay indicios claros de que el poderoso millonario de ciudadanía norteamericana pero de origen europeo, está metiéndole por lo menos 200 millones de dólares a potenciar las manifestaciones violentas en contra de los feminicidios. No es normal el grado de agresividad con el que las manifestaciones por la violencia en contra de las mujeres, están reaccionando, es claro que hay gente que quiere mas que manifestarse crear un caos social que impacte en lo político. Ahora resulta, que los políticos en contra del gobierno actual, se están subiendo también al barco.

No podemos perder la brújula, no podemos apoyar a los que le apuestan a cualquier causa, que quiera desestabilizar al país, procurando que sus fechorías y corrupciones del pasado pasen desapercibidos. Cierto estoy de que las cosas en el país no están bien, especialmente la inseguridad, que nos duele todos los días y que hay muchos asuntos pendientes por enfrentar en este gobierno, como la salud y la economía, pero eso no quita, ni debe hacernos olvidar todas las fechorías de las que fuimos objeto como nación, de parte de los que alguna vez juraron servir a la patria y simplemente, con sus actos la traicionaron.

EL ADIOS DE OTRA INOCENTE

Mientras tanto, en el centro de la república, una familia sufre por el asesinato de una niña inocente, se la llevó de la escuela una mujer y la asesinó en contubernio con su pareja. Es un dolor que nos duele a todos. No hay forma de explicar la descomposición social que estamos viviendo y la pérdida de valores. Que se imponga todo el peso de la ley a estos criminales y que los que hacen las leyes e imponen la justicia sean solidarios con el pueblo que sufre, porque esto no puede seguir así, la cuerda se está tensando demasiado y en cualquier momento se puede reventar y la sociedad ya está empezando a tomar justicia por su propia mano y eso no nos conviene a nadie.

Hasta la próxima.

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