La ley del garrote

De opinión Entre nos Última hora

Entre Nos, por Alfredo Ponce //

Y de pronto se incendió el ambiente. Las calles se llenaron de gritos. Las emociones de un pueblo que ha estado encerrado en sus casas, con carencias económicas, con angustia y zozobra, están a su máxima tensión y parece que los hilos de la tolerancia se están reventando. Son los peores momentos, para que las “autoridades” cometan abusos, cualquier error es un caldo de cultivo, para que salga del fondo de la frustración, la fuerza para manifestarse en contra de lo que está sucediendo.

Y el error llegó, la muerte de Giovanny se hizo pública, porque en los tiempos actuales, es imposible ocultar los sucesos, porque ya cualquier ciudadano porta en sus manos lo que parece ser la única arma de defensa, que nos han dejado, que es una cámara para documentar cualquier abuso. Desgraciadamente hay muchos mas documentados.

Las voces de protesta se hicieron sentir, hay muchos asuntos que están calando hondo a los jaliscienses, el Covid, los recortes de presupuestos, los préstamos, los abusos, el cierre de negocios, la burocracia de tener que hacer trámites para que te pongan una calcomanía y te dejen abrir tu empresa, pero si aparte, no se sabe manejar la tensión de una manifestación, las cosas explotan como una bomba atómica. Sea como sea, es inaceptable que se agreda al pueblo, y mucho mas grave, que la autoridad desaparezca a jóvenes, aunque sea por un minuto.

Las cosas como son, el gobierno no está mostrando sensibilidad, empatía y tolerancia ante su pueblo. Ya no es solo la nula capacitación de las fuerzas policiacas, ya no se trata de incapacidad política para gobernar, ya no es solo que no han sabido parar la delincuencia en el estado, ahora se trata de algo mas importante, la sociedad se siente agredida, se manifiesta y el gobierno, en lugar de poner una rodilla en el piso, sacan los leones para que coman pueblo, como en el circo romano.

El gobierno requiere en estos momentos de mucha serenidad y de autocrítica, para aceptar que hay cosas que se están haciendo mal, porque los que están saliendo a la calle son los jóvenes, la mayoría estudiantes y a esa edad y con el coraje que han estado acumulando, sus reclamos pueden empezar a subir de tono y con dos o tres que andan por ahí buscando como le avientan gasolina al fuego, esto se puede salir de control y terminar muy mal.

EL VENENO DE LA POLARIZACIÓN

Mientras que los políticos tratan de aventar la bolita para limpiarse de culpas, la sociedad se encuentra muy nerviosa y ante la falta de confianza, que los gobernantes se han ganado a pulso, todo mundo hace conjeturas. La sociedad se encuentra polarizada y fácilmente llega el enojo, no dudamos que en México existan extremistas que se dedican a provocar disturbios, como se vio en las marchas feministas, pero no busquemos tres pies al gato, la marcha del jueves, fue realizada por jóvenes jaliscienses que están hartos de salir a la calle y sufrir los abusos policiacos y que encontraron en la muerte de Giovanny, una bandera con la cual se identifican. Seguir polarizando el ambiente para ganar terreno político, esta saliendo caro, porque al fin de cuentas lo que siembras cosechas y dicen por ahí que quien siembra ventarrones, cosecha tempestades. Recordemos al filosofo búlgaro Tzvetan Todorov: “Cuando uno atribuye todos los errores a los otros y se siente irreprochable, está sembrando violencia”.

LA VIOLENCIA DEL NORTE

La tensión social no solamente se manifiesta en nuestra patria, en el vecino país del norte las cosas están peores, al presenciar por medio de las redes sociales el artero asesinato de un hombre de raza negra, que alerta a la sociedad del planeta sobre la tremenda discriminación que se sigue viviendo, especialmente en Estados Unidos y la brutalidad de las fuerzas policiacas, que lejos de mantener el orden, se sienten poderosos con el uso de un uniforme y esto, en épocas de elecciones, ha producido un momento perfecto para quitarle poder a Trump y tratar de sacarlo de la Casa Blanca, especialmente cuando tiene enemigos tan poderosos como George Soros.

LA CURVA QUE SUBE Y SUBE

La culpa no es del indio, lo venimos diciendo en nuestras columnas, el tema del COVID en nuestro país, ha sido muy mal manejado por un señor que, ya se siente protagonista de telenovela y tiene mas tiempo en pantalla que el mismísimo Zabludowsky en sus épocas de gloria. Resulta que todas las predicciones fueron equivocadas, simplemente porque los desastres no admiten predicciones y cuando nunca has visto un paciente de cerca, es fácil hablar de estadísticas, pero los pacientes no necesitan números, lo que necesitan son tratamientos de sus padecimientos y eso está muy lejos de las capacidades de ese señor.

Nos encontramos en una semana

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