Dengue, salud y política

De opinión Entre nos Política Última hora

Entre Nos, por Alfredo Ponce //

Sin lugar a dudas que se les anda haciendo “bolas el engrudo” en Jalisco en el caso de dengue. Algunos se atreven incluso ya a pedir la cabeza del secretario de salud estatal. Desgraciadamente, el problema es global y está afectando a varios países de Latinoamérica. Seguimos siendo un pueblo sin política de estado en materia de salud.

Pasan y pasan los sexenios y no tenemos una infraestructura que sea acorde a los tiempos y a la sociedad que somos. Los asuntos relacionados con la salud de un pueblo no pueden politizarse y en México, no solamente en Jalisco, no hay planes globales de salud que cubran todos los riesgos sanitarios.

Que quede claro, el dengue debe prevenirse con medidas de salud que pueden ser hasta sencillas y es hasta “que nos llega el agua al cuello” que empezamos a reaccionar.

Nadie hace nada, por ejemplo para atacar la plaga de moscos que se vive en el aeropuerto de Guadalajara, la salud pareciera ser un tema que no le importa a los políticos hasta que les significa riesgos de poder. A propósito, no sabemos nada sobre el presunto fraude multimillonario del que fue objeto el pueblo de Jalisco en el sexenio pasado. Los billetes que se lanzaban al aire en el famoso antro de Cancún, siguen siendo una ofensa para todos, que no ha sido atendida.

AYOTZINAPA Y ANARQUISTAS

5 años después, seguimos como en un principio, con los estudiantes desaparecidos y con teorías que se van cayendo como fichas de dominó. La esperanza de los familiares se ha renovado en este gobierno, para que todos conozcamos la verdad. Es una obligación del estado, por mas fea y desagradable que investigue y haga pública la verdad.

Circunstancia aparte, es el espectáculo deprimente que vimos de un grupo de delincuentes disfrazados de anarquistas, que se dedicaron a dañar las propiedades que estaban en su camino, dizque en memoria de lo acontecido en Guerrero. Esto es lo que el pueblo sigue reprobando, no podemos tolerar que se dañen los patrimonios de gente honesta, solo para decir que somos tolerantes. Alguien tiene que pagar los daños y deben ser los mismos autores de tan deplorable espectáculo.

NADIE QUIERE DENUNCIAR

Malo se pone el panorama cuando los agredidos, vejados, violados y asaltados no quieren denunciar los delitos que han sufrido en carne propia. Solo el 7 por ciento de los afectados por algún delito se atreven a denunciar ante las autoridades. En 2018 se cometieron 33 millones de delitos, los cuales causaron pérdidas por 286 mil millones de pesos. 9.4 millones de robos en la calle; 5.7 millones de extorsiones; 81,966 secuestros, con 63 víctimas por cada 100 mil habitantes, todo esto contado a través de encuestas del INEGI, realizadas a nivel nacional. 90% de la población tiene confianza en la Marina y 87.1% en el Ejercito.

Este es el panorama real de lo que está sucediendo en el país en cuanto a seguridad. De verdad que se sigue viendo todo muy oscuro, especialmente en Jalisco donde ya casi se llega a los 2 mil desaparecidos en los meses que lleva el año. Urge que se haga algo que demuestre resultados en materia de seguridad.

DESAPARICIÓN DE PODERES

La remoción, legal o no, del fiscal de Veracruz ha desatado reacciones que han llegado hasta el Senado. Es la escusa perfecta para que el PAN busque la forma de encarar a Morena. Tu sacas a mi fiscal, yo te saco a tu gobernador, tu sacas a mi gobernador, yo te saco a dos, pareciera ser juego de niños malcriados. Una amenaza de “diente por diente”. Morena hace la petición de desaparición de poderes en los estados panistas de Tamaulipas y Guanajuato, que sin lugar a dudas son de los estados mas afectados en la ola de inseguridad que esta viviendo el país. Paradójicamente, el gobernador de Tamaulipas también “tiene otros datos”, a pesar de las balaceras en Nuevo Laredo, Reynosa, Victoria y Matamoros, anda en campaña de medios, gastándole su dinerito a la imagen y mencionando que en su estado, ya todos se portan bien y no hay delincuencia.

LOS VALIENTES NO ASESINAN

“¡Alto! Los valientes no asesinan”, fueron las palabras que cuenta nuestra historia que dijo Guillermo Prieto al pelotón de fusilamiento.

El tiempo ha pasado y los valores no deben confundirse. En estos momentos de polarización política de la sociedad, se tiene que ser congruente, con lo que se dice y lo que se hace. Ni siquiera quiero meterme en las profundidades del análisis de los conflictos de las épocas pasadas, pero quitarle la vida a un ser humano, por la razón que sea, ya en principio es algo que no puede aplaudirse. Las muertes de Garza Sada y Aranguren siguen taladrando la imagen de México y el pueblo no quiere ni siquiera pensar en que se estén enviando mensajes que incentiven acciones de violencia social.

Hasta la próxima.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *